La deuda de Río Negro

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[INFORME ESPECIAL Parte 3]

Capitulo 3 “la actualidad el Plan Castello”

En este capítulo veremos el grado de avance del Plan Castello y principalmente el estado de la deuda pública Rionegrina originada a partir del financiamiento de dicho plan.

A comienzos de 2020  al Plan Castello todavía le quedan $ 7.700 millones para obras, la mitad de esa cifra se mantiene en dólares, la moneda en la que se emitieron los bonos.

La situación actual de pandemia hace que el grado de avance sea algo más lento de lo esperado, pero no así el aumento de la deuda dado que, como vimos en los capítulos anteriores, el 72% es en dólares.

En el 2023 habrá que empezar a devolver el capital de  los fondos obtenidos de la colocación de bonos de deuda pública (aproximadamente 100 millones de Dólares)  para la ejecución de las obras del Plan Castello, y hasta esa fecha solo serán intereses semestrales.

El ministerio de Economía de la provincia difundió un documento elaborado por el Banco Patagonia, agente fiduciario de la operación, referido a los movimientos de dinero, tanto para inversiones (fondos comunes, plazos fijos, bonos del Estado nacional) como para pagos a las empresas que construyen las dos docenas de obras: desde estaciones transformadoras de energía hasta un polo industrial y tecnológico en Bariloche.

En el plan aparecen:

• Estaciones transformadoras en Cipolletti, Conesa y El Solito.
• Una línea de alta tensión Pomona-El Solito-Conesa.
• Un gasoducto para la Línea Sur.
• El Polo Productivo Tecnológico Industrial Bariloche.
• Riego en Campo Grande.
• Mejoramiento de la capacidad de conducción del brazo sur del río Negro en el Valle Medio.
• El nuevo edificio del Ipross en Viedma.
• Un nodo de transporte en Los Menucos.
• Los planes directores de desagües cloacales de Las Grutas, Pilcaniyeu, Cinco Saltos, Luis Beltrán, Río Colorado, Viedma, Mainqué, Villa Regina y Playas Doradas.
• Defensas aluvionales para Cipolletti.
• Mejoramiento del sistema de agua potable en Roca.
• La repavimentación de la ruta provincial 2.
• La pavimentación de Mallín Ahogado, en El Bolsón.
• La repavimentación de caminos productivos Colonia Juliá y Echarren-Río Colorado, y en Chichinales.

Durante el año pasado, se realizaron pagos por casi 3.600 millones de pesos por estas obras. Además se pagaron casi 17 millones de pesos en comisiones a banocs principalmente.

Con los dólares se realizaron en el año muchas y diversas inversiones, como Letras del Tesoro Nacional en dólares, o bonos de deuda del propio Estado rionegrino (en pesos y en dólares).

De las dos operaciones de compra de bonos rionegrinos que se hicieron con el Plan Castello, uno se mantiene en vigencia. No es en dólares, sino en pesos: casi 3.000 millones.

Esta fue la manera de utilizar los fondos del Plan Castello en gastos corrientes sin violar la ley: la administración pública se financia y el programa de obras recibe un interés por la inversión, sólo que hasta ahora esa operación no se había dado a conocer.

El fondo fiduciario del Plan Castello también invirtió el año pasado 1.670 millones de pesos en Letras rionegrinas, pero en dólares, con un rendimiento de 774 millones de pesos.

Para hacer frente a este año complejo y por ahora deficitario el gobierno de Rio Negro presentó un proyecto de ley que logro el  aval del Poder Legislativo Provincial, cuyo objetivo fue de renegociar la deuda pública y hacer efectivo un crédito de $2.000 millones a través de las líneas que Nación puso a disposición de las provincias. En los últimos días se informo que la línea de Nación ascendería a $ 3000 millones y de esta manera llevara algo tranquilidad para el pago de sueldo y aguinaldo de la administración pública provincial.

Recordemos que Rio Negro debía hacer frente en junio a un pago de intereses de u$s11 millones por un bono de u$s300 millones colocado en 2017, durante la gestión de Alberto Weretilneck, para el proyectos de obras del Plan Castello.

La administración de Arabela Carreras ya había mostrado su preocupación por la caída de los recursos como consecuencia de la pandemia. Menor actividad y recaudación, retroceso de la coparticipación e incremento de los gastos en salud y asistencia, como una postal común en todos los distritos, a lo que se suma, en el caso rionegrino, menores ingresos por regalías petroleras. El barril criollo reinstaurado por la Casa Rosada la semana pasada mitigará la merma en los próximos meses, aunque el sector se encuentra de por sí con baja actividad por el desplome de la demanda de combustibles.

En ese contexto, el proyecto de ley aprobado prevé la autorización al Ejecutivo para que pueda encarar “un proceso de administración de sus pasivos financieros”, como indicó un comunicado provincial. Y hace referencia a “la posibilidad de refinanciar, renegociar, modificar los términos y condiciones, reestructurar y/o realizar operaciones de canje de la totalidad o parte de su deuda pública”. Asimismo, el proyecto habilita a la gobernadora a suscribir a los convenios que dispuso el Gobierno nacional través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial. Se trata de $60.000 millones a través de préstamos que son adicionales a los $60.000 que estableció en concepto de Aportes del Tesoro para que los mandatarios acomoden sus cuentas, golpeadas por el Covid. Río Negro solicitará $3.000 millones.

Desde despachos de Viedma confirmaron el monto y sostuvieron que “se están realizando gestiones preliminares para la identificación de los tendedores de los títulos emitidos por la provincia, para contactarlos en caso de ser necesario, con anticipación y de buena fe”. Y de esta manera iniciar una instancia de negociación.

Vale destacar en en diciembre de 2017 el entonces gobernador Weretilneck colocó en Estados Unidos un bono de u$s300 millones para ejecutar el Plan Castello, un ambicioso programa de obras públicas en toda la provincia. La tasa es de 7.75% con una vida promedio de 7 años.

Sin lugar a dudas, la pandemia  y la extensa cuarentena, complico el flujo de fondos necesarios para cumplir los compromisos asumidos por el Plan Castello, que desde un principio ya eran muy complicados.  El margen que tiene Carreras con la deuda pública es realmente muy ajustado durante este año y probablemente traslade al 2021 parte de la carga, por lo cual la renegociación será necesaria para evitar complicaciones mayores.

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